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Esto es una prueba

de las cosas que se pueden escribir una noche sentado en la hamaca…

Leyendo el Diario de Yucatán me encontré este tesorito…

El que no quiera pagar tenencia, que no compre auto, dice Armando Baqueiro

Vá la liga como parte del texto para que puedan leer las declaraciones de este funcionario estatal.

No, si claro, con funcionarios como este que viven de los impuestos que pagamos y que usan para regalar camionetas de lujo a los diputados para qué queremos mas.

Gracias al pésimo servicio de Axtel me encuentro trabajando desde un parque y disfrutando de una hermosa tarde.

Cuándo iba imaginar que trabajaría sentado desde un banco, bajo la sombra de un árbol con pequeñas hormiguitas caminando de aquí para allá. El cielo está algo oscuro y hace un poco de fresco. Hay algunas flores delante de mi, de color violeta algo intenso.

Es curioso, aquí no se escucha el ladrar de los perros.

Si algo me ha impresionado es que en Mérida todo lo venden a gritos o a bocinazos. Es bien estresante hacer un webinario con personas en diversas partes del mundo escuchando los gritos alrededor de la casa vendiendo algo. Aunque para la gente en la India quiero pensar que es fácil de entender, aunque para mí es difícil explicar que hace una jauría de perros en brama y en chinga atrás de una pobre perrita con ladridos por todo el vecindario.

Así, el que vende agua pasa con el pito en la mano “píiiii, píiiii” y gritando a todo pulmón “¡¡¡AGUUAAAAA!!!”; para no quedarse atrás los de la cristal no gritan solo tocan el pinche claxón. Los de agua-patito usan sus bocinas y anuncian el agua al último ritmo de cumbia. Al menos los de Electropura hablan.

El del Pan grita “¡Pan!” mientras otro panadero usa también el “claxon”. Está el de los Elotes, el que vende flanes, los que gritan “¡tiiieeeeerra!”; los de Axtel, Sky y Dish anunciando sus servicios con bocinas; el de la tlapalería y el de la estética anunciando los últimos cortes a la moda.

Aunque tengo que admitir que últimamente el que vende leche con su “Mmmuuuuuuu” de vaca por las noches me ha matado de la risa.

Tendré que grabarlos y ponerles el audio para que me puedan entender…

Mi paso por la escuela

Hace 18 años que dejé la escuela, han sido de lo mejores de años de mi vida. Es esa etapa de la vida donde apenas vamos descubriendo el mundo y vivimos sin preocupaciones, vivimos con la seguridad que dá el hogar paterno. Han pasado tantos años.

Ayer mientras pasaba por Ox ví en el camino a un gran amigo del Tec, amigo de muchos años. Aunque para ser verdad aun tenemos una cuenta pendiente… habrá que arreglarla con unas chelas, mejor dicho con una cahuamas por que es bastante grande.

Increible

Escuchado en un camión urbano de Mérida que iba a vuelta de rueda y era desesperante

— ¿Camionero, por qué vas muy lento?
—…es que le está saliendo humo al camión y si voy rápido se quema!

Qué poca madre …Rolling on the floor

Mérida – Monterrey

Por las noches mientras camino por el fraccionamiento, por las calles recién iluminadas, con el ladrar de los perros, bajo la noche o la oscura tarde, no puedo evitar pensar que esto es mucho más de lo que siempre jamás soñé tener en Monterrey.

He caminado por muchas partes desde que regresé a casa, por las calles, en el centro, en la playa, en mi pueblo y en todos ellos encuentro mil cosas que siempre busqué pero no encontraba.

Monterrey es una ciudad agradable, pero siempre he dicho que es una ciudad de cemento. Ya lo definía perfectamente un cliente de Monterrey al cual me toca darle soporte técnico, una persona de un muy buen nivel:

— ¿Oye, entonces vives en Mérida?
— Si..
— Pero es una ciudad bien chiquita, no hay centros comerciales grandes ¿pues qué hacen el fin de semana?

Rayos, y pensar que hace años cuando llegué a Monterrey recién desembarcado del D.F. me fascinó la ciudad por que se parecía a mi pueblo.Peace Sign

Guatemala

Es extraño ver llover a través del cristal del aeropuerto. La lluvia es leve. Me pregunto que sentiremos al despegar el avión. Este será un viaje exprés, solo 2 días, ida y vuelta a Guatemala en casi un solo día. Me preocupan los comentarios de la personas que conocí en Nicaragua, entiendo que Guatemala es de cuidado, ojala y no sea así, que sea una ciudad como cualquier otra, que pueda al menos conocer aquello por donde estoy paseando.

Lo difícil del Aeropuerto de México es que no hay ningún enchufe por ningún lado, así que si traen portátil y se les acaba la batería crucen los dedos. Las conexiones de Samsung digamos que a veces se agotan.

Esta breve descanso en el camino me permita escribir como otras veces, la lluvia a mi lado me hace pensar. Hará una media hora que escucho música, es raro, no tengo creo tengo interés en especial, tal vez me gusten aquellas piezas que me han acompañado en el camino. Así somos los seres humanos a veces intangibles y etéreos llenos de recuerdos imborrables que no se pueden palpar. Algunas de ellas me traen recuerdos imborrables, aquella casa de paja llena de sol en la mañana, rodeada de tesoros invaluables colgados de sus bajareques que nunca me cansé de encontrar. Solo fierros viejos tal vez, algún cancionero de aquellos de Alka-Seltzer amarillo y olvidado. El olor a leña. Tal vez 1975 o 76, no lo puedo recordar…¿por qué desde aquel entonces han desaparecido las piletas de agua en las casas de Yucatán?

Esta semana mi pequeño cumplió 10 años, simplemente no puedo creer como pasa el tiempo. 10 años desde que aquella cosita pequeña y frágil en mis brazos cambió mi vida. No lo sé, simplemente a veces el sentido de la vida se descubre de repente. Hoy es un niño alegre que corre y me abraza.

Muchas felicidades pequeño, gracias por esos 10 años de vida que me has dado.

Lluvias en Yucatán

Lluvia

Hoy hay mucha humedad en el ambiente, se le puede sentir, se le puede respirar. Las casas y los parques al amanecer en Yucatán se les puede ver a través de una cortina blancuzca de neblina. Esta semana Mérida se encuentra cubierta de nubes a todas horas y hay lluvias por todas partes. Hará un mes todo estaba extremadamente seco y en muchas partes donde se podía ver el monte éste era un monte seco. Sin nada de hojas.

Las lluvias son buenas por que permiten a la agricultura crecer y florecer. Mucha gente en el interior del estado esperaba por estas lluvias. Recuerdo hará muchos años cuando íbamos a la milpa, por la mañana las chachalacas a lo lejos cantaban una vez de un lado y otra vez del otro lado, parecía que jugaban competencias para atraer la lluvia —va a llover—decía mi Papá. Por supuesto que llovía, así que alguna vez regresé empapado del monte y aún recuerdo el sonido del correr del agua por las piedras al bajar el cerro.

Todavía hoy pienso automáticamente cada vez que escucho a una chachalaca un “va a llover”

Las lluvias se viven de manera distinta conforme pasan los años.

Cuando estudiaba en el Tecnológico de Mérida significaba esperar a que dejara de llover para ir a casa, y si llovía mientras tomábamos clases todos quedaban en silencio, era como si el arrullo del agua cayendo del cielo permitiera enfocarnos más en lo que el maestro enseñaba.

Muchas veces también me tocó protegerme de la lluvia en los bajos del palacio de Gobierno: 7,8 de la noche , sentado sobre mi portafolio de plástico “samsonite” en medio de la gente absorta en sus pensamientos o con alguna plática aquí o allá, esperando que la lluvia escampara para tomar el camión.

También tengo recuerdos de llover en Tekax. A veces esperábamos a que terminaran esas torrenciales lluvias abajo de la casa de 2 pisos, sentados en la banqueta o jugando billar. El viento soplaba y llevaba el agua hasta adentro de los portales

Por las noches de repente llovía y todo el centro se llenaba de agua. Debíamos de esperar hasta que dieran las 12 o 12 de la noche a que terminara de llover, sentados ahí entre plática y risa recuerdo la vez que alguien pateo un anuncio, este cayó al agua y poco a poco el anuncio de madera y manta empezó a navegar y se alejó cada vez más llevado por la corriente a quién sabe donde. Seguramente el dueño del anuncio lo habrá encontrado al día siguiente lejos de ahí.

La paz que trae el final de la lluvia no tiene igual, el sonido de los grillos o de los sapos. La humedad sobre la hierba que te moja los bajos de los pantalones, los chiquillos haciendo ballenita en los charcos negros y llenos de tierra en los que tu luchas con la bicicleta por poder pasar, o las estrellas. Simplemente las estrellas.

Claro, muchas veces llover fue triste  aunque de esas veces no hablaré aquí.

¿Qué será?

termometro

Calentura, otra vez la calentura.

Me parte el corazón cargar a mi pequeña en brazos ya que arde en calentura. Tengo que bañarla y bajarle la temperatura lo más rápido posible.

Es de noche ya. Hoy por la mañana jugaba y brincaba por toda la casa, estaba de ese humor tan pícaro y tan suyo que me mata y de buenas a primeras en solo 2 o 3 horas calentura: 39.1 grados.

Me mata la incertidumbre ¿que será?¿será el mentado virus? Desde la tarde sabía que nos esperaba una larga noche, estar a su lado, tocar su frente, decirle palabras de aliento, tratar de robarle una sonrisa. La hemos llevado al doctor pero he pasado tanto por el doctor para saber de antemano el diagnostico: Demasiado temprano para saber qué es, así que por el momento solo medicamento para controlar la temperatura. Deberemos esperar a mañana. Aparentemente es un virus, ojala y no el H1N1 ¿será tal vez dengue?

Se me parte el corazón mientras dejo caer el agua en su cuerpecito, llora y grita. El medicamento aun tardará unos 30 minutos en hacerle efecto. Platico con ella y le digo que le compraré una tortuguita pero ¡oh, sorpresa, ella quiere un gato!

Ahora un poco más tarde descansa sobre la cama recostada sobre su lado derecho. Duerme como un ángel, la temperatura ha cedido un poco, tan solo lo suficiente. Descansa y duerme en silencio. Cuanto diera por tener manos mágicas para acurrucarla en mi pecho y desaparecer de ella todo lo que le duele. Se lo cambiaría a alguien por todos los gatos del mundo.

Si tan solo tuviera ese don

FrijolConPuerco

Hará un año que regresé a vivir a Yucatán. En todo ese tiempo por “x” o “y” no se me había hecho comer “Frijol con Puerco”. Me moría por probar ese plato y me prometía que un lunes de estos iría a cualquier lado con tal de comerlos y nada.

Nunca me imagine que a más de 2500 millas de Yucatán, una tarde de Domingo comería un rico frijol con puerco, con rabanitos, cebolla morada, salsa. tortillas y cilantro.

¿Saben? A veces cuando éramos jóvenes esperábamos sentados sobre la banqueta por un raid a cualquier parte. Soñábamos con mil cosas, soñábamos con un futuro diferente. Nunca llegué a pensar en aquel entonces que una tarde de domingo nos volveríamos a sentar en una mesa a más de 2500 millas de distancia de esa banqueta y que muchos de aquellos sueños se volverían realidad.

¡Mil gracias amigos! ¡fue un excelente fin de semana!

PD. Las de abajo no son fotos de Portland, si no de Seattle donde estuvimos el domingo

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