Cerrado

cerrado

Finalmente, lo tengo que cerrar. Estas serán la últimas líneas que escriba en este blog.

Me hubiese alguna vez gustado conocer personalmente a muchos bloggers y sentarlos a todos juntos, seguramente hubiera sido una reunión llena de palabras y comas, de gente de colores y sueños. Hubiera dado también mi mano derecha por saber quienes visitaban este blog, pero en eso radica el misterio de escribir aqui, parece que será siempre un enigma.

Dolerá un poco, es como si matara la mitad de mí.

El blog seguirá existiendo, no creo que sea correcto borrarlo.

Para cualquier comentario sobre el blog puede contactarme aqui mismo a traves de un comentario o si prefieren correo electronico:

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Finalmente me permiti poner 2 entradas que siempre me han gustado que hice para mis 2 pequeños: Pequeñitas manos y ¿Cuando moriran los padres?

Ojalá y duren aqui por siempre.

No quiero oir, no quiero ver

BlackoutScorpions

Hoy no quiero oir mas. No quiero ver. Quiero arrancar estos sentidos de mí.

Tortuga

Tortuga

Me encanta vivir aquí, ahora puedo cada fin de semana visitar el mar. A mis pequeños les encanta el agua así que tomo el snorkel y caminamos por la playa por un lugar más tranquilo. De repente a lo lejos puedo mirar una pelota que flota en el agua, nó, es algo más raro. No se mueve y está estática.

Puedo reconocer de repente esos colores y esas formas, es una tortuga de carey que flota en el agua. Pero es extraño, no se mueve.

—¿qué pasa Papá?
— Papi, por qué no se mueve — también pequeñitas manos quiere saber.

Así que entro al agua, tan solo unos metros y la tomo en mis manos. Está muerta. La saco del agua y es hermosa. Se la muestro a mis niños y a los 3 nos da una tristeza.

— Está muerta pequeña.

No puedo creerlo. Hemos encontrado una hermosa tortuga pero no puedo entender que le pasó. Tocamos su cuerpo, sus aletas. Su caparazón por la parte de arriba evidencía un fuerte golpe que le ha astillado su espalda, tal vez una lancha le pasó encima.

La hemos dejado sobre la arena, mirando hacía el sol.

Mientras caminamos de regreso me quedo pensando, por qué no la pude salvar. Y mientras camino me puedo imaginar su mundo y nado con ella. Puedo recorrer el fondo del océano pero no me dice su nombre. Todo es silencio.

De repente puedo entender a dónde van al morir, a un lugar llamado tierra más allá del mar.

No estás solo

Me he dado cuenta que a veces escribo en este blog cuando me siento triste. Y el blog se vuelve pesimista, un poco vacío y lleno de soledad.

No hay nada por hacer, a veces me siento triste. Tal vez sucede cuando he perdido algo, esta vez he perdido demasiado y me siento así.

Pero esta vez ha sucedido algo que nunca me lo esperé. Tal vez sean los 14 años que viví fuera que me llevaron a olvidar.

El abrazo de mi madre mientras lloraba conmigo y me decía.

— No estás solo hijito, no estás solo.