Lunes

No tengo palabras,  el aliento se me ha ido.

Polisemia

monos-no_veo,_hablo_ni_oigo

Esto de sufrir y padecer polisemia aguda algunas veces, me provoca calambres en el estomago que se mantienen ahí toda la tarde y ya entrada la noche. Puede ser un simple pictograma, un gesto o una mirada perdida.

Duele y agita como si mi estómago no hubiera recibido alimento en varios días.

Otras veces simplemente no me deja trabajar y me pone un tanto taciturno, que no catatónico, y me llena los labios de sonrisas o de enojo según mi humor (y es que nosotros también tenemos nuestros días).

Mi corazón cansado me pide paz, así que por lo pronto he de aplicarle a mis sentimientos uno de los remedios mas ancestrales conocidos para este padecimiento:

dejarlos ir y no ver.