Una pequeña visita

Hoy hemos tenido una visita inesperada. Estaba en la mecedora debajo del árbol y me pareció que algo verde y extraño se movía por el piso dentro de la casa. Pensé que era una pelota de tenis pero recordé que no tenemos pelotas de tenis ¡Era un lorito australiano!

De color verde esmeralda, plácidamente caminaba por aquí y por allá sin temor.

Nos pusimos a atraparlo entre todos. Mi pequeño más que puesto fue el que hizo el primer intento, pero no contaba con los picotazos que le dio el lorito en sus manos. Se subió al librero y para no averiguar que se sentía mejor me puse los guantes pero voló hacía otra parte donde lo atrapé.

Se comportaba bastante tranquilo, evidencia que toda la vida había sido una mascota. Temporalmente lo pusimos en una caja mientras yo tomaba el auto e iba a conseguir una jaula ¿En donde demonios domingo a las 5:00 PM consigo una jaula? Pues regresé con la jaula y barritas de alpiste.

Toda la vida tuvimos pajaritos en la casa, eran el amor de mi Mamá y crecí con ellos. Había que sacarlos todas las mañanas y colgarlos en la pared fuera de la casa a la sombra de los árboles, limpiar su jaula, darles agua y alpiste. Muchas veces nos emocionamos al escuchar a otros pajaritos acercárseles, volaban muy cerca y pillaban entre los árboles. La casa se detenía y escondidos en las ventanas y con susurros acechábamos los árboles. Era algo que realmente nos emocionaba.

Uno de ellos, un Chinchin bakal (un pequeño pajarito negro de pecho amarillo) nos acompaño durante muchos pero muchos años hasta volverse viejito. Un día mamá por error dejó la puerta abierta y el pajarito escapó. Durante un buen rato lo escuchamos merodear entre los árboles hasta que su canto desapareció. Mi Mamá se puso triste.

Yo a veces pienso que tal vez el soñaba alguna vez con ser libre y abandonar esa cárcel que lo aprisionaba y lo separaba de los demás; de los árboles, de los insectos y de las flores. Tal vez ese era su anhelo y antes de morir alguna mano invisible se lo concedió.

Respecto al lorito descansa hoy en la noche en su jaula blanca. Apenas lo metimos a la jaula se bajo y a pequeños brinquitos bebió agua, un minuto después se posó sobre la barra de alpiste y comió y comió. Tenía hambre y sed. Es una pequeña mascota que depende de los seres humanos para sobrevivir. Espero que algún vecino aparezca en la puerta preguntando por el, mientras tanto dormirá aquí en casa y a salvo con nosotros.

Anuncios

4 comentarios en “Una pequeña visita

  1. Y si no aparece algún vecino y lo adoptas en forma permanente. Primero fíjate en su nariz,si es azul, es macho, si es color crema, es hembra. Y si le buscas parejita avísame, ¡tengo un montón! 😀

  2. me has sacado del apuro ! no sabía donde mirarle para saber si era macho o hembra. Pues si no aparece algún vecino lo adoptamos y te tomaría la palabra para buscarle parejita.

    ¿le tengo que poner algún bambú para que duerma?

    Tienes toda una granja… 😀

    saludos

  3. El tronco o “quiote” como le llaman aquí, en realidad es el nido que usan para empollar
    Duermen parados en alguna varita o columpio que tenga la jaula. Dale alpiste en grano, algún pedacito de fruta como manzanas, naranjas o plátano, y tenle agua, les encanta bañarse

¿y tú que piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s