Ayer por la tarde al regresar por la oficina el trafico se detuvo de repente, manejaba por el túnel de la loma larga. Por un costado del túnel estaban varios autos estacionados entre ellos un policía de transito y el de la aseguradora, había un accidente Después de ahí el transito seguía lento y no atinaba a saber por qué.
Al final el túnel se divide en 3 posibles salidas, en medio de ellas estaba una patrulla. Policías a pié estaban enfrente de la patrulla, con pistola en mano, chaleco antibalas, de pasamontañas, con la mirada fija y el dedo en el gatillo.
-Acaban de ejecutar a alguien – pensé
Recorrían con mirada dura cada uno de los autos. Se les podía ver la tensión.
Después de cruzar por ahí me detuve a pensar acerca de lo que hubiera pasado si mientras pasábamos por ahí resulta que detenía a alguien y comenzara la balacera. El túnel estaba infestado de autos y no pude menos que imaginarme la tragedia.
También pensé en lo ridículo que se ha vuelto la situación, nuestros policías usan pasamontañas para proteger su vida y a veces seguramente esto los protege más que el chaleco antibalas. Aunque los periódicos locales, todos ellos, no se han visto muy inteligentes ya que todos los días salen policías en sus fotos con los rostros descubiertos.
Por la noche en la carretera pasó lo mismo, aunque sin pistolas pero había un cuerpo cubierto. Me quedé con la curiosidad pero todavía no puedo encontrar mención alguna en los periódicos. A lo mejor simplemente atropellaron a alguien, como si esto fuera menos (esta es una queja para conmigo mismo).
Ayer platicaba con un Doctor que tiene oficinas en Tijuana.
-Tijuana se me hace una ciudad muy insegura – comenté
-está más jodido aquí, allá cuando menos está el ejercito y hay policías por todos lados.
Como se nos ha ido la tranquilidad aunque tampoco puedo dejar de pensar que en otras partes la cosa es peor. Honestamente pienso que ahora todas las personas de la ciudad ven a todos con sospecha, extrañan su tranquilidad y su paz. Me desespera pensar que el día menos pensado mientras cenamos, vamos al cine o de compras quedemos en medio de un escenario lleno de balas y sangre.