Pensamientos


Por las noches mientras camino por el fraccionamiento, por las calles recién iluminadas, con el ladrar de los perros, bajo la noche o la oscura tarde, no puedo evitar pensar que esto es mucho más de lo que siempre jamás soñé tener en Monterrey.

He caminado por muchas partes desde que regresé a casa, por las calles, en el centro, en la playa, en mi pueblo y en todos ellos encuentro mil cosas que siempre busqué pero no encontraba.

Monterrey es una ciudad agradable, pero siempre he dicho que es una ciudad de cemento. Ya lo definía perfectamente un cliente de Monterrey al cual me toca darle soporte técnico, una persona de un muy buen nivel:

— ¿Oye, entonces vives en Mérida?
— Si..
— Pero es una ciudad bien chiquita, no hay centros comerciales grandes ¿pues qué hacen el fin de semana?

Rayos, y pensar que hace años cuando llegué a Monterrey recién desembarcado del D.F. me fascinó la ciudad por que se parecía a mi pueblo.Peace Sign

Es extraño ver llover a través del cristal del aeropuerto. La lluvia es leve. Me pregunto que sentiremos al despegar el avión. Este será un viaje exprés, solo 2 días, ida y vuelta a Guatemala en casi un solo día. Me preocupan los comentarios de la personas que conocí en Nicaragua, entiendo que Guatemala es de cuidado, ojala y no sea así, que sea una ciudad como cualquier otra, que pueda al menos conocer aquello por donde estoy paseando.

Lo difícil del Aeropuerto de México es que no hay ningún enchufe por ningún lado, así que si traen portátil y se les acaba la batería crucen los dedos. Las conexiones de Samsung digamos que a veces se agotan.

Esta breve descanso en el camino me permita escribir como otras veces, la lluvia a mi lado me hace pensar. Hará una media hora que escucho música, es raro, no tengo creo tengo interés en especial, tal vez me gusten aquellas piezas que me han acompañado en el camino. Así somos los seres humanos a veces intangibles y etéreos llenos de recuerdos imborrables que no se pueden palpar. Algunas de ellas me traen recuerdos imborrables, aquella casa de paja llena de sol en la mañana, rodeada de tesoros invaluables colgados de sus bajareques que nunca me cansé de encontrar. Solo fierros viejos tal vez, algún cancionero de aquellos de Alka-Seltzer amarillo y olvidado. El olor a leña. Tal vez 1975 o 76, no lo puedo recordar…¿por qué desde aquel entonces han desaparecido las piletas de agua en las casas de Yucatán?

Esta semana mi pequeño cumplió 10 años, simplemente no puedo creer como pasa el tiempo. 10 años desde que aquella cosita pequeña y frágil en mis brazos cambió mi vida. No lo sé, simplemente a veces el sentido de la vida se descubre de repente. Hoy es un niño alegre que corre y me abraza.

Muchas felicidades pequeño, gracias por esos 10 años de vida que me has dado.

Hará 2 semanas mientras esperaba el vuelo de regreso a Mérida en el aeropuerto veía con sorpresa las noticias en los monitores, todos hablaban de México una y otra vez. ¡Carajo! Para que México sea noticia aquí ha de ser grave pensaba…

No entendía la gravedad del asunto, parecía todo tan grave.

Al llegar a casa lo primero fué ver la versión local de las noticias. Ahí caía en la cuenta de las muchas veces que este tipo de cosas que parecían tan lejos, cosas del otro lado del mundo en tal vez Asia o África ahora estaban aquí, a un lado.

Solo bastaba abrir la puerta que dá a la calle.

Cada día parecía que se volvía más grave, luego se elevaron los niveles de alerta, se suspendieron las clases, algunas compañías dejaron de trabajar, cero cines, no misas, no bodas, no nada que pareciera reunir a la gente.

Mi pequeño reclamaba su día del niño que como todos se la tuvo que pasar encerrado.

En Yucatán parece que no sucedió nada según los periodicos, tal parece…

Leía que el Hospital Star Médica que es al que más confianza le tenía le fué como en feria al “equivocarse” en el tratamiento quesque por tomar la muestra de las de las fosas nasales en vez de la garganta (como quiera el virus estaba ahí ¿nó?).

Ahora todo esto ha pasado. Tal pareciera que nos hemos acostumbrado a ello, tal vez tantos días de recibir noticias por todas partes nos ha hecho mella. Al parecer ya nos vale madre por que dicha gripa ya no parece tan peligrosa como la pintan.

Y todo parece estarse desvaneciendo

Así es como mi tío alguna vez me dijo.

— No vayas, será mejor que lo sigas recordando así.

Cuanta razón tenía mi él. Muchas veces es mejor dejar los recuerdos en paz. Sin romper ese envoltorio mágico de recuerdos que los envuelve.

RojoAtardecerf

La iguana desapareció. Solamente la vimos el día siguiente por la mañana y no la hemos vuelto a ver. Seguramente le agradó el árbol en el patio. Por las mañanas al abrir la puerta ese árbol estaba lleno de zumbidos. Está floreando y las abejas desde primera hora lo visitan.

Al mediodía un pequeño colibrí volaba de flor en flor.

Finalmente creo que he encontrado la solución al patio. No hay nada que pueda detener una podadora. El terreno cuando llegamos era tan irregular y lleno de piedras que simplemente era imposible usar ese tipo de máquina. Ahora veo con el tiempo que se puede usar y una vez que la he usado me pregunto ¿por qué no lo había hecho antes? Solo se requiere una mañana y todo queda a ras de suelo. ¿Qué otras cosas por la inercia he dejado de hacer?.

También hemos ido a caminar a la estanzuela. Una pequeña ardilla floja retozaba con una nuez en la rama de un árbol. El pequeño arroyo estaba bastante crecido y hay mariposas por todas partes. Adrián ha platicado conmigo y más que otras veces. Nos hemos divertido junto lanzando piedras al agua y descubriendo cosas.

En realidad lo he disfrutado.

Finalmente la tarde ha caído. Y la escasa luz del sol en el horizonte trae de regreso a mi mente lo vivido durante el día. Me pregunto mientras tanto si en el mundo serán así todas las tardes. Con ecos de color de rosa.

El huracán Dean horas antes de pasar por territorio yucatéco.

Esto se vá a poner bueno Nailbiting

HURACAN+DEAN

Vía: Power Poch

Tendría 14 años cuando escribí mi único cuento. Solo una persona leyó aquellas líneas antes de que las cambiara por la diversión. Hubieron 2 o 3 cartas por ahí. También 2 o 3 veces intenté comenzar un diario pero quedaron en el intento.

Siempre lo dejé.

Hoy, este blog cumple un año. Es algo que me parece increíble según mis antecedentes. No puedo creer que lo haya comenzado y tampoco puedo creer que tenga un año.

Mis problemas con las comas y los puntos parecen haber disminuido. Encontré finalmente un buen libro acerca de escribir que de manera amena pudiera enseñarme. Hablaba también un poco acerca de los acentos y espero entenderlos un poco mejor.

He pasado por todas las etapas que un ser humano pueda haber pasado al escribir: Alegría, euforia, enojo, euforia, decepción, tristeza, temor, flojera, falto de ganas y muchas mas. Varias veces he estado a punto de cerrar este blog pero ha sobrevivido. Confieso que desde hace 3 meses trabajo en otro blog con mi otro yó y eso me ha quitado mucho tiempo. Es un blog técnico de cosas que domino bastante. Se ve interesante, espero de sea utilidad y por lo pronto pinta bastante bien.

Espero finalmente poder abrir el que me falta.

Esté blog seguirá siempre existiendo, pero podrán entender entonces la falta de palabras de cuando en cuando.

Tal vez no renove el .COM, pero espero el http://diosich.wordpress.com dure para siempre.

Tormenta

Hay veces que las cosas se me vienen encima como una tormenta.

Me siento como si fuera un pequeño barco en medio de esas altas olas…

Pero se me viene a la mente una frase leída tal vez en alguna novela y dicha por un gran pirata de papel:

Hé visto otras,

ya pasará, ya pasará….

He recibido una invitación de Vueltas de Tuerca, un blog con cosas maravillosas, para contar 8 aspectos de mi vida.

Tengo que decir que me es difícil contar 8 cosas sobre mí, me gusta mantener los pajaritos en la cabeza aunque confieso que este blog me ha permito liberar a alguno que otro.

Hay cosas que llevamos todas las noches a la almohada, yo llevo varias de ellas. De esas cosas he aquí entonces, 8 aspectos sobre mí.

Nací tal vez una tarde de lluvia y fui un niño bastante tranquilo. De esos días de pequeño casi no puedo recordar nada. Sería hasta más tarde que nos mudamos a un mundo nuevo y diferente que empezaría a llevar algo conmigo, mi hogar.

Lugar de mis primeras noches

Fue una tarde domingo cuando emprendí un viaje del cual todavía no regreso. Quería partir sin mirar atrás. Viví un año en el centro del país, en un mundo que yo no conocía. Era una ciudad gigantesca, creo la más grande del planeta en aquel entonces. Aprendí a vivir solo, a sobrevivir solo, pero nunca me sentí a gusto ahí.

Un año mas tarde me cambiaria a Monterrey y fue algo fascinante. Me encantaba después de un año poder caminar en la noche por la colonia hasta la tienda de la esquina sin temor. Podía salir sin preocuparme, pero no solo eso, llegué a un hogar lleno de amigos. Todos jóvenes como yo que anhelaban vivir.

Fue una época de noches hasta el amanecer, pero una noche la llevaré por siempre.

Y una mariposa de neón de luz azul cerca del mar.

Fue en esa época de sonrisas que llevo en la noche, que muchos de mis sueños se volvieron realidad.

Cuando abrí los ojos algo cambió mi vida. Un pequeñito llego a mi vida. Me cayó el veinte que era padre cuando mi pequeño nació, no antes. Solo en aquel entonces muchas cosas en mi vida tendría sentido. Tenía un pequeñito que me esperaba en casa todos los días, que anhelaba saber de mí, que quería jugar conmigo. Podía sentarme por las noches en la mecedora en el fresco de la noche y dormirlo ente mis brazos.

Años más tarde, una noche del grito, nacería una niña, una niña de la que me enamoré desde el primer segundo que la ví. Por las noches ella se acuesta en mi pecho y con sus pequeñitas manos rodea mi cuello. Ha llenado la casa de sonrisas y pañales.

Hay una cosa más que llevo a la almohada todas las noches conmigo, esa cosa es un sueño. Un sueño que me dice que finalmente podré encontrar la paz que hay en mí.

La semana pasada mientras llevaba a mi pequeño a la escuela, le tendí la mano mientras caminaba.

dame la mano.
mejor me voy así dijo mientras se metía las manos a los bolsillos de la chaqueta.
no me digas que te da vergüenza que te tome de la mano le dije mientras me reía.
ya estoy grande, ya casi llego a los hombros de mi mamá.

Y caminamos así hasta la entrada de la escuela.

En este momento ya no río más. Me he dado cuenta que comienza la cuenta regresiva para que mi pequeño deje de ser un niño. Faltan tal vez años, lo sé. Pero de repente siento como si mi pequeño se me fuera de las manos.

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