Me he dado cuenta que a veces escribo en este blog cuando me siento triste. Y el blog se vuelve pesimista, un poco vacío y lleno de soledad.

No hay nada por hacer, a veces me siento triste. Tal vez sucede cuando he perdido algo, esta vez he perdido demasiado y me siente así.

Pero esta vez ha sucedido algo que nunca me lo esperé. Tal vez sean los 14 años que viví fuera que me llevaron a olvidar.

El abrazo de mi madre mientras lloraba conmigo y me decía.

— No estás solo hijito, no estás solo.