
Ha sido una noche larga.
Desde el domingo mi pequeño empezó con dolor de garganta. Ile apenas ayer. El domingo jugaron y saltaron con mucha energía. Pequeñitas manos ayer por la tarde le dolía todo y lloraba por cualquier cosa. A las 1 de la mañana el mayor se despertó llorando.
-Me duele Papá, me duele.
Le di algún medicamento para el dolor y al acostarlo noté su respirar agitado, su corazoncito también latía aprisa. Me senté a su lado a vigilar su sueño, pero el no podía dormir. Se despertaba de nuevo y lloraba.
-Haz efecto medicina, haz efecto medicina – pensaba.
A Ile le iba mejor. Aún cuando a las 8 de la noche tenía algo de calentura en este momento dormía tranquila y se notaba fresca.
Poco a poco se tranquilizó un poco pero a las 2:30 AM decidimos que lo mejor era llevarlo al hospital.
Sacar el auto en medio de la noche y del silencio. Cargarlo en brazos como un bebé. Apagar las luces, cerrar la casa. Manejar por la carretera llena de soledad y vacío.
¿Cuantas veces hé hecho esto?
Mientras manejaba en el silencio de las calles pensaba en lo afortunado que soy y daba gracias Dios por ello. En solo media hora estaría en un hospital, pero y si en vez de vivir en Monterrey viviera en un pueblito ¿Qué haría?¿dónde lo llevaría?¿qué pasa en los lugares donde no hay un doctor disponible?¿cuánta angustia es posible soportar?
Imaginaba estar ahí al lado de mi pequeño esperando, sintiendo la angustia sin poder hacer nada si no esperar.
Llegar al hospital, entrar a urgencias. Escuchar. Esperar un poco. Algo de oxigeno. Rayos X. Análisis de sangre y llantos:
-me vá a doler Papá, tengo miedo.
-Piensa en otra cosa pequeño, piensa en otra cosa.
-duele mucho, no quiero- mientras el terror llenaba su cara de llanto.
-Piensa otra cosa pequeño ¿cuántos monstruos hemos destruido en Halo?
-muchos, pero los grandotes son difíciles….
A las 4 de la mañana teníamos la certeza que el se quedaba internado. Ile aunque con gripa la libraba bien y tan solo serían necesarios algunos medicamentos. El hospital estaba lleno, todo debido al cambio de clima.
Al menos esta vez me vine vestido, los zapatos los dejé en la cajuela del auto